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jueves, 19 de julio de 2012

LA JUNTA DE GALICIA Y SU TOPONIMIA OBLIGATORIA

El Gobierno regional autónomo quiere desarrollar la Lei de Normalización Lingüística, promulgada hace ya 29 años, para extender la «imposición» de utilizar la toponimia oficial a ámbitos hasta el momento ajenos a esa obligación, entre ellos, las calles, otras vías urbanas y las empresas privadas.
Como si ya no fuese obligatorio !!, después de inventarse algunos topónimos como el de mi pueblo, La Guardia,  rebautizado hace casi 30 años con poco éxito como A Guarda. Lo extremadamente grave es obligar a las empresas a utilizar un idioma. Supongo que "El corte Inglés", pasaría a llamarse "O Talho Inglés", o "La Voz de Galicia", pasaría a ser "A Fala de Galiza".
 Además, pretende firmar acuerdos con el Estado para que este último también la emplee en la red de carreteras de toda España, así como vetar las subvenciones para libros de texto en cuya elaboración no se respete.
Tal y como son estos del pp, por cierto igual a los del psoe , me imagino que eso de vetar subvenciones no se va pareciendo a un estado de imposición. Verdaderamente es patético, señor Feijó. Dedíquese a crear empleo y no siga con sus imposiciones del galegués.
De prosperar, aclara un portavoz de la Consellería de Presidencia, esos cambios en ningún caso serían implantados con carácter retroactivo. Es decir, por ejemplo, el Deportivo de La Coruña podría seguir denominándose como hasta ahora, si sus gestores así lo quisieran.
Menos mal que aclara que no tiene caracter retroactivo, porque desde el siglo XII mi pueblo se sigue llamando LA GUARDIA y La Coruña sigue también. Véase en el margen derecho del blog las entradas de mi "Live Traffic Feed", y verán que La Guardia y La Coruña aparecen como realmente es, gracias a que el señor Feijoo no tiene poder fuera de España para obligarles a ponerlo en galegués.
Todavía en fase de borrador de anteproyecto y, por tanto, sujeto a la presentación de alegaciones y a posibles variaciones de criterio, el Ejecutivo prepara un decreto cuyo artículo tercero establece: «Deberán respectar a forma oficial dos topónimos todas as instalacións e elementos materiais e inmateriais que incorporen na súa denominación un nome de lugar do territorio de Galicia, como, entre outros, os parques eólicos, os rexistros mineiros, as designacións de medios de transporte e as marcas comerciais». Asimismo, prescribe iguales pautas para «elementos xeográficos de titularidade e xestión propia como bens de interese cultural, espazos naturais ou portos marítimos, así como o resto de accidentes xeográficos».
El texto reserva para la Real Academia Galega la «competencia de propor» a la Xunta las formas toponímicas correctas.
Aquí debería decir, que el texto reserva para la RAG la competencia para inventar topónimos que es lo que viene haciendo desde hace 30 años. Inventando o copiando del Portugués.

Fuente: La Voz de Galicia

martes, 13 de marzo de 2012

LA MESA ("a mesa"), PATALEA COMO SIEMPRE.

A Mesa denuncia el caso de un paciente al que se pospone una operación por exigir el consentimiento informado en gallego


E.P. VIGO

A Mesa pola Normalización Lingüística (MNL) ha denunciado este martes "dos nuevos casos de discriminación" lingüística: el caso de un paciente que sufre un retraso en una intervención quirúrgica por exigir el consentimiento informado en gallego, y el de un joven que, para poder hacer realidad su deseo de casarse en gallego, tuvo que contar con los servicios de un intérprete en el juzgado.
Así, la abogada Elsa Quintas ha hecho público el caso de su cliente, Xesús da Torre, que está pendiente de una intervención quirúrgica en el CHUVI que "ya lleva tres consultas de preanestestesia", pero aún no tiene fijada una fecha para la operación, tras exigir que la documentación previa, el consentimiento informado, estuviese en gallego.
Según el propio afectado, no sólo le han puesto como "excusa" los problemas técnicos para facilitarle la documentación en ese idioma, sino que han llegado a decirle abiertamente que, si no firma el consentimiento en castellano, no podrá operarse. "Hay una intencionalidad clara de doblegarlo, es un chantaje", ha apuntado la letrada, que ha avanzado que estudiarán la presentación de una demanda por "daños y perjuicios".
Por otra parte, la MNL ha dado a conocer el caso de un joven, Roberto Fernández, que pidió que su boda civil, en los juzgados de Vigo, fuese oficiada en gallego. Según la Mesa, en el ámbito judicial existe "un vacío" ya que los funcionarios que no sean gallegos pueden ampararse en esa circunstancia para no usar el idioma.
"VOLUNTAD"Según ha apuntado el presidente de la Mesa, Carlos Callón, el uso del gallego en la judicatura es "una cuestión de voluntad" y, más en el caso de esta boda, ya que "se trataba sólo de leer tres o cuatro líneas", de unos artículos del Código Civil.
Callón ha reiterado que, casos "graves" como éstos, ponen de manifiesto que "sólo eres libre de escoger una lengua, si la que escoges es el español". Asimismo, ha apuntado que, los años de Feijóo al frente de la Xunta han sido de un "deterioro continuado" en los derechos lingüísticos de los gallego hablantes.

Fuente: "El correo gallego" ---->

Personalmente, creo que esta gente de la mesa, mea fuera del tiesto constantemente. La mesa, para aquellas personas que no son de Galicia, deciros que es una organización, colectivo, que tiene como objetivo denunciar la existencia del Español dentro de una región española como es Galicia. O lo que es lo mismo españoles que reniegan de sus orígenes y ese resentimiento lo canalizan a través de la lengua, el Galegués, ese bodrio de lengua que no hablamos los gallegos, si no que es un engendro de laboratorio, mezcla del gallego y del portugués.
En fin, van de víctimas y se cogen rabietas de niños pequeños, sabiendo que en Galicia conviven sin ningún problema el gallego y el español, por más que a alguno le quiten el caramelo.

jueves, 9 de febrero de 2012

EL GALLEGO JUSTO

Día 31/01/2012
Recientemente, se presentaba con la habitual fanfarria el «Diccionario xurídico» gallego. Era la culminación de otro ambicioso proyecto normalizador de la conocida dupla Academia-Autonomía. Los primeros han desarrollado cursos bastantes acerca del tema; los segundos han valorado esos cursos hasta la injusticia en los concursos de méritos del funcionariado judicial.
El tema, además, se presta a una antigua demagogia. Para el galleguismo, es icónica la escena del pobre campesino humillado ante un juez que no le entiende. En la vida diaria nos da la impresión de que el paisano gallego siempre se ha sabido defender muy bien. El imaginario nacionalista prefiere presentarlo como un débil inepto que necesita ser rescatado por intelectuales salvapatrias.
Desde luego, la imagen del aldeano gallego afrontando una justicia ininteligible es ridícula por muchas razones. La justicia es un mundo de saberes cerrados y reglas tortuosas. Su vocabulario es propio y específico; sus conceptos, construcciones abstractas y definidas. De ahí que todos, ya sean campesinos iletrados, ya sean profesores letrados, necesitemos de mediadores —abogados— para tratar con ella. Es cierto que la lengua de la aldea está alejada de la justicia. Y aún más en los tiempos anteriores a que llegaran la escuela pública, la radio y la televisión. Pero esto le ocurría tanto a un aldeano de Lugo, como a uno de Badajoz, o de cualquier pueblo italiano o francés. Lo que convierte esta vieja demagogia en afrenta a Galicia es la peculiaridad de nuestro caso en lo que se refiere a la justicia. Y es que los gallegos hemos estado siempre muy sobrerrepresentados en los tribunales españoles.
El gran número de jueces gallegos ha dado lugar incluso a reflexiones sobre si hay algo en nosotros que nos hace ser tan apropiados para este oficio. Sea como fuere, los jueces en Galicia suelen ser gallegos. Y si no lo son, poco les cuesta —y les costaba— entender la lengua del paisano. Y sin embargo, nuestra administración de justicia gasta recursos y esfuerzos en «galleguizarla». Dicen «recuperar» la lengua gallega para ella. No les crean. No hay léxico gallego que recuperar (hay algún documento medieval, pero es adaptación del Fuero Juzgo y las Partidas, escritos ya en romance casi castellano).
La justicia se ha hecho en esta lengua y por tanto, cuando los gallegos hablaban y discutían sobre ella, lo hacían en castellano. No ha habido ocasión ni razón para elaborar un vocabulario propio.
Por consiguiente, nadie está recuperando el gallego jurídico, sino inventándolo. Creándolo casi <CF2>ex nihilo</CF> en reuniones en Santiago (un equipo de cuatro lingüistas, decía la noticia).
¿Y para qué lo hacen? Para erigir fronteras donde antes no las había, para conseguir puntos que otros no pueden obtener, para cazar subvenciones. Algunos incluso no tienen más razón que la simple y crédula estulticia. Lo único obvio es que, para las personas que impulsan este «gallego jurídico», la justicia resulta algo secundario.
Suma y sigue. Vivamos como galegos !!.

viernes, 27 de enero de 2012

LA LENGUA HERIDA, a lingua ferida

Recupero este artículo que encontré y que me pareción interesante. Algo se mueve aunque muy poco a poco, parece que el aire también se mueve entre los regionalistas.

de Diario de Pontevedra :

A lingua ferida


11/08/2008 - Xesús López Fernández
Cada dúas semás desaparece unha fala nalgunha rexión do mundo. O galego, afortunadamente, ten corda pra máis tempo. Pra algús anos, parece que non moitos. Se a Unesco calculaba hai pouco que o noso idioma podería desaparecer no horizonte dos 30 anos, agora podemos estar na situación da case-derrota final. Reconóceno incluso dende os púlpitos nos que se está a corta-lo bacallao normativo, a tentaren impoñe-lo galego inventado a golpe de normas desacertadas, divorciadas da fala como creación social; que queren leva-lo idioma, diría que oníricamente, a varios pastos. E apréciase que en diversas oficinas o funcionario, que debe ter instrucciós precisas de falar galego, faino como neofalante non imposto, e faino en galegués, o idioma da deriva nacionalista que, solermiñamente, vai esgazando o enxebrismo da lingua lar, a que veu marcando a nosa psicoloxía, e a nosa identidade como pobo. Pero un idioma non se constrúe ou deconstrúe con diccionarios nos que van inserindo verbas alleas á nosa fala ou retirando outras, vivas na oralidade salvadora. O Padre Sarmiento decíao no século XVIII: Facede o idioma a partir da fala. Conocedor da súa identidade sustantiva advertía da tentación fácil de ir polo carreiro do portugués, lingua máis diferente do galego do que algús quixeran. Como tamén Vicente Risco lembraba no 1910, en relación coas vacilaciós e arrandeo ortográfico á hora de fixar un canon coherente pró idioma; que non soubemos traballar científicamente o leigado cultural de Rosalía e Curros. Eso sigue a ser verdade a día d´hoxe. Pero co despotismo normativizador, cada nova actuación, discurso, decreto ou volta de rosca normativa, producen un maior afastamento social da lingua.

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